Tibor con dragón en porcelana azul y blanca: dos dragones ante una perla entre nubes y tapa con perro de Fo, vista frontal
Dos tibores con dragón en porcelana azul y blanca, con perro de Fo en la tapa, cabezas en relieve y franja de olas
Tibor chino azul y blanco con dragón de cuerpo escamoso entre nubes y perlas, greca en el cuello y olas en el pie
Detalle del hombro de un tibor azul y blanco: cabeza modelada en relieve, greca del cuello y ala de la tapa
Tibor con dragón pintado en azul cobalto sobre porcelana blanca, franja de olas en el pie y tapa abombada con perro de Fo
Tapa del tibor con dragón vista desde abajo: ala ancha sin vidriar de tono pardo y remate con perro de Fo
Base de dos tibores con dragón: fondo blanquecino y anillo del pie sin vidriar, en tono pardo
Dos tibores con dragón azul y blanco y las tapas inclinadas, que dejan ver la cara inferior del ala, sin vidriar

Kuzco Art Maison

Tibor con dragón y perla en azul y blanco – porcelana china, 45 cm

Precio de venta€255,00
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Tibor con dragón y perla en azul y blanco – porcelana china, 45 cm

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1012 SN Amsterdam
Países Bajos

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Dragones de largos bigotes y cuerpo escamoso recorren este tibor chino en azul y blanco, pintado a mano en azul cobalto. Avanzan entre nubes hacia una perla azul, y una franja de olas ocupa la parte inferior. Remata la tapa abombada, de ala ancha, un perro de Fo en azul; bajo ella, una greca ciñe el cuello y en el hombro sobresalen cabezas en relieve.

En China el dragón es un signo favorable, asociado a la felicidad y a la protección, y emblema del poder imperial. El Metropolitan Museum conserva una tabaquera de porcelana de época Qing catalogada con este mismo tema: un dragón que persigue una perla llameante. El perro de Fo es un león budista; leones esculpidos solían guardar la entrada de los templos budistas de China.

Con 45 cm de alto, el tibor ronda los 9 kg: su pasta de caolín y petuntse, horneada hacia los 1.400 °C, se vuelve compacta y vítrea, y suena clara. El pie y la cara inferior del ala de la tapa se dejaron sin vidriar, con un tono pardo, envejecido a propósito.

Luce solo o junto a otras porcelanas chinas, en una vitrina, encima de una consola o sobre una repisa de chimenea. El precio es por tibor, aunque varias fotografías muestran dos. Es obra nueva, pintada a mano a la manera de los tibores chinos clásicos; no es una antigüedad.

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