Espejo sol «Flamme» de frente sobre fondo blanco: rayos ondulados como llamas y rayos rectos alrededor de la luna convexa
Luna convexa del «Flamme», con filete negro y cordón torcido dorado, en la que se refleja una sala con ventana de arco
Reverso del espejo sol «Flamme»: madera sin dorar recortada en llamas y pletina metálica para colgarlo
Espejo sol «Flamme» en una pared oliva, sobre una mujer que trabaja con un portátil; a la izquierda, una maqueta de templo
Espejo de llamas doradas tras una mujer con chaqueta crema; a la izquierda, un espejo convexo dorado con esferas oscuras

Kuzco Art Maison

Espejo sol dorado «Flamme» – Ø 90 cm

Precio de venta€495,00
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Espejo sol dorado «Flamme» – Ø 90 cm

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Este espejo sol grande, el «Flamme», rodea su luna con rayos ondulados que se afilan en la punta como lenguas de fuego. Entre ellos, a intervalos, asoman rayos más cortos, rectos y facetados, con una arista central; ese choque entre llama y hoja recta hace vibrar un contorno de 90 cm de diámetro, mientras que en el modelo «Soleil» todos los rayos son rectos.

Debajo del brillo hay oficio: el marco, de madera maciza, recibe primero un aparejo fino y una capa de bol rojo; encima se asienta el pan de oro, y una pátina suave templa el reflejo en los relieves de cada llama.

En el centro, la luna convexa recoge la estancia en pequeño, ceñida por un cordón torcido dorado y un filete lacado en negro. Ese borde oscuro tiene precedente en Inglaterra: en el Victoria and Albert Museum hay un espejo convexo de hacia 1800 cuya luna queda también dentro de un borde ebonizado. El «Flamme» traslada ese recurso al tipo francés del miroir soleil.

Su diámetro pide un muro propio, sin cuadros alrededor: sobre el cabecero de un dormitorio o frente a la puerta de un recibidor, donde la silueta de llamas se lee desde lejos. Por detrás, la madera queda vista y una pletina metálica atornillada sostiene el espejo en la pared.

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